El Valle de Aburrá tiene una baja calidad de vida y un ambiente deteriorado.
Según lo establecido en la Política Nacional para la Gestión Integral de Residuos, del Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial de Colombia, la problemática ambiental de los residuos sólidos esta asociada con la falta de políticas institucionales que promuevan la recuperación de materiales aprovechables y que garanticen las posibilidades de comercialización para su reutilización o transformación en otros productos, reincorporándolos al ciclo económico y con valor comercial.
De acuerdo al Diagnóstico del PGIRS Regional, en el Valle de Aburrá se generan 2400 ton/día de residuos sólidos, sin incluir los escombros, de los cuales el 59.8% corresponden a orgánicos, lo que equivale a 1.435 ton/día, que tienen un alto potencial de aprovechamiento, pero sólo se está dando en cantidades mínimas, teniendo registrado a la fecha un total de aprovechamiento de 177 ton/mes, por lo que casi la totalidad de estos residuos están siendo dispuestos en el relleno sanitario.
Dentro de la composición de los residuos sólidos se encuentran también los materiales reciclables, los cuales corresponden al 25% del total generado, o sea, 600 ton/día, de las cuales sólo son reincorporadas a procesos productivos aproximadamente la mitad de ellos; a lo cual se suma el hecho de que en el Vale de Aburrá existen casi 4500 recicladores, quienes derivan su sustento de estos materiales, en su gran mayoría a través de procesos informales.
Así mismo, se deben contemplar dentro de la identificación de los residuos, los que tienen características de peligrosidad, los cuales de acuerdo al Decreto 4741-05 puede causar riesgo o daño para la salud humana y el ambiente; en el Valle de Aburrá no se tiene certeza de las cantidades y tipos de residuos peligrosos generados; adicionalmente los mismos generadores de éstos no tienen conocimiento sobre su peligrosidad, por lo que su manejo se hace de manera inadecuada.
